miércoles, 22 de abril de 2026

LA HORA DINÁMICA

No sé si esta medida surja a raíz de lo sucedido en Michoacán, en donde dos maestras fueron abatidas por un alumno; lo que sí sé es que la medida es necesaria y pertinente y era el elemento faltante curricularmente hablando para el desarrollo de una sociedad pacífica, ya que actualmente se cuenta en bachillerato con asignaturas que tienen como contenido temas referentes a la cultura de la paz. Me refiero a la atención de la salud mental de las y los estudiantes de nuestro país. Vivimos en una sociedad con altos índices de violencia, en donde al día se suscitan más de 80 homicidios dolosos, y ni hablar de otros tipos de violencia como la de género o intrafamiliar que siguen con números alarmantes, por ello la educación es el medio necesario para edificar los cimientos de una sociedad pacífica y para ello es necesario que se trabajen en las aulas las emociones de las y los alumnos. 

La estrategia gubernamental consiste en implementar una hora a la semana de actividades y gestión de emociones en adolescentes de entre 14 y 18 años, particularmente en el tercer grado de secundaria y primero de bachillerato. La idea desde luego que es bienvenida, el problema radica en su implementación. Como exdirector de una escuela de bachillerato el primer problema al que se enfrentan este tipo de estrategias es saber quién se encargará de su implementación, seguimiento adecuado y sobre todo evaluación. Decir que se aplicará es fácil, pero como sucedió con las tutorías, que es un modelo de acompañamiento académico para disminuir los índices de reprobación y deserción. Los docentes exigen pago por actividades extras y algunos de ellos solo simulan la atención, aunque se les pague por las actividades. Sumado a esto las evaluaciones tienden a preguntar al alumno si el docente lo atendió y le aplicó las actividades y con ello se da por terminado el proceso con ese tipo de evaluación tan simple. 

Si derivado de las deficiencias detectados en estrategias como las tutorías, no se obtiene una retroalimentación que permita fortalecer el nuevo programa de “la hora dinámica” y contemplar esos escenarios, el esfuerzo terminará en otra buena intención que encuentra su final con docentes poco o nada comprometidos y la falta de seriedad institucional en cuanto a la evaluación periódica de las acciones implementadas. Por lo pronto hay que aplaudir que el tema se encuentre ya en planes de autoridades educativas, pues la violencia en un mal endémico en nuestro país y requiere acciones concretas y medibles para empezar a cambiar el panorama y sobre todo se requiere el compromiso de padres de familia dentro de la estrategia, porque es en el hogar en donde se gesta muchas veces la violencia como patrón cultural heredado de padres a hijos. 

En su inicio las acciones anunciadas son la distribución de 18 millones de guías, actividades semanales en salones de clase, y asambleas con madres y padres de familia, suena bien, esperemos el compromiso real de todos: padres, autoridades educativas, gubernamentales y docentes.