Lo sucedido en el examen de admisión de la UNAM en días pasados que obligó a la máxima casa de estudios de México a reprogramar la aplicación de su examen de admisión para quienes aprobaron, pero de manera presencial, estuvo marcada por señalamientos tales como: detección de trampas con inteligencia artificial, suplantación, uso de teléfonos para hacer trampa durante las pruebas online, presencia de acompañantes que auxiliaban a los aspirantes, venta de respuestas y un número atípico de puntajes perfectos, lo cual no es normal.
Este 19 de agosto concluye la aplicación presencial, y ante lo sucedido, vale la pena preguntarnos si estamos preparados o qué necesitamos para que la presentación de este tipo de exámenes se vuelva una realidad en tiempos de vanguardia digital y que se ha vuelto exponencial luego de que la pandemia nos obligó a vivir en una virtualidad laboral y académica que llegó para quedarse, pero que ha demostrado falencias en eventos tan importantes como lo son las admisiones en la UNAM.
La aplicación de exámenes desde casa siempre se prestará a la posibilidad de fraude en cualquier modalidad, por ello Universidades de alto prestigio en Estados Unidos (como Harvard o MIT) o Reino Unido (como Oxford y Cambridge) utilizan exámenes digitales por computadora, pero se realizan bajo vigilancia estricta dentro de instalaciones o centros de prueba autorizados, no de forma libre en casa.
Lo mismo pasa en exámenes de competencia de conocimientos para formar parte del consejo del Instituto Electoral de Coahuila (IEC), en donde se presentan exámenes en línea, pero bajo supervisión estricta de personal del instituto, o en el examen similar, pero en el Instituto Nacional Electoral (INE), que se aplica en el recinto de la cámara de diputados de manera electrónica, pero bajo supervisión de personal del CENEVAL. Es decir, es cierto que estamos en tiempos de modernidad virtual, sin embargo, no existen a la fecha sistemas tan seguros que garanticen que se puedan presentar exámenes de concurso o admisión desde casa con absoluta certeza de seguridad.
La UNAM es un claro ejemplo de lo que por lo pronto no podemos hacer, la idea será optimizar modelos de aplicación que muden totalmente a la virtualidad, pero bajo supervisión presencial humana. Por lo pronto la UNAM ha aplicado un segundo examen a quienes aprobaron para que refrenden su “aprobación” del examen, lo cual desde luego generará molestias si algunos no logran superar lo que ya habían logrado sortear. Seguimos afrontando retos en educación, sobre todo en lo que a temas tecnológicos se refiere. No me queda duda que un día la IA podrá asegurar que se presenten exámenes desde casa, pero por el momento la supervisión humana es necesaria.