Fueron privilegios derivados del corporativismo priista que garantizaba lealtad electoral; pero a final de cuentas se trata de privilegios insostenibles y sin razón de ser. En algunas empresas del sector público como CFE, PEMEX, Banobras, NAFIN, IMSS, etc., muchos jubilados de alto nivel han recibido pensiones mensuales que van desde los cien mil hasta el millón de pesos. En promedio en México, un trabajador recibe 7 mil pesos de pensión mensual, lo cual desde luego es insuficiente, y nada comparadas con estas jugosas remuneraciones mensuales que reciben muchos jubilados a través de un sistema que claramente es desigual. La erogación en estas pensiones doradas que ya se han terminado con la votación unánime del senado supone un gasto anual de más de cinco mil millones de pesos, monto que se pretende ahorrar, estas pensiones millonarias han terminado y el alcance de su derogación será retroactivo, es decir, se aplicará a los ya jubilados y a los que estén por jubilarse.
De acuerdo con el dictamen, ningún jubilado de organismos estatales podrá recibir una pensión superior al 50% del salario de la persona titular de la Presidencia de la República, lo que actualmente equivale a aproximadamente 70 mil pesos mensuales. En nuestro país, el tema de las pensiones sigue siendo una bomba de tiempo que no se resuelve con este tipo de medidas, más bien se trata de paliativos que a final del día son irrelevantes cuantitativamente hablando frente a la erogación anual de pensiones que rondan 1.6 billones de pesos, es decir, los cinco mil millones de pesos que se ahorrarán representan el 0.3% de la totalidad del gasto anual gubernamental en este rubro y que tarde o temprano hará explosión.
Entonces, técnicamente la medida no aporta peso relevante frente al problema de pensiones, pero encaja perfectamente en el discurso presidencial morenista de poner fin a los abusos, privilegios y excesos de unos cuantos en detrimento de muchos. En lo personal, creo que la suma de pocas acciones tiende a generar un cambio, si bien no es el remedio a la enfermedad, esta reforma es bienvenida por el solo hecho de hacer ajustes a lo que no esta bien y de paso es desigual, el detalle es que estos ajustes deben ser parte de un proyecto integral que busque resolver el problema de pensiones en nuestro país y no solo reforzar un discurso políticamente redituable, y me parece que es lo entendieron la totalidad de las fracciones políticas ya que la votación fue por unanimidad (PAN, PRI, MC y morena). Esperemos que la acción sea solo una punta de lanza y no una retórica redituable electoralmente hablando.